Demasiadas emociones como para plasmarlas en cuatro líneas. Gran hermano 8 ha terminado esta noche entre gritos y confeti después de 105 días de risas, llantos, bromas, estrategias, jugarretas, peleas y reconciliaciones. Naiala, la flamante ganadora de esta final histórica, salió de la casa para no volver jamás cargada con su “gordito” y un maletín que contenía el premio a tres meses de dura convivencia. Mimi y Laura tendrán que contentarse con un fantástico crucero por cortesía de la organización del programa como premio de consolación, aunque tal vez para Laura eso no sea suficiente para compensar el tan temido segundo premio, y tampoco es que a Mimi le hiciera mucha ilusión la noticia…, se marea.
Las entrevistas a las tres finalistas fueron memorables. Mimi y su…, forma de ser; Laura y sus gritos, sus escarceos con Javi y Dani Rubio; y Naiala con el descubrimiento de lo que su cosita, Dani López, había dicho de ella a sus espaldas. Reproches cruzados entre naranjas, azules y multicolores, reprimendas de Mercedes a unos y otros, madres y padres entre avergonzados y orgullosos, pero sobretodo, una magnífica gala digna de la gran final del mejor concurso de la televisión de hoy y de siempre. |